lunes, 18 de mayo de 2020

miércoles, 8 de enero de 2020

Tarantino: inglorious basterd!!!

Hoy puedo decir que me reconcilié definitivamente con Tarantino, del que no había vuelto a ver una pelicula completa desde Pulp Fiction, harto de violencia gratuita, a pesar de reconocer que la suya es una violencia irónica, postmoderna y todo eso : ni por esas me apetecía ver nada suyo. Hasta que hace poco hablando con Marga del Joker (por lo de la violencia) me convenció  para que le diera una oportunidad a Tarantino y como me fio de ella empecé viendo Django Unchained, luego Inglorious Basterds y ayer Once upon Time in Hollywood, su particular versión del asunto Sharon Tate/Polanski/Charles Manson, con un Brad Pitt que dan ganas de adoptarlo y un Leonardo di Caprio con el que también me he reconciliado en esta película porque hasta ahora nunca me lo he creido en ninguno de los muchos papeles que ha hecho, ni de Gran Gatsby, ni de Lobo de Wall Street, ni de nada de nada: aquí hace de actor de westerns de serie B en crisis por saberse una mierda de actor y a lo mejor se ha sentido tan identificado con su personaje  que lo borda. Nunca es tarde, etc.


martes, 7 de enero de 2020

Carpe Diem, Mr. Mestre

 Laura Ferrero publica en su IG junto a esta preciosa foto unos versos del poema de Juan Carlos Mestre "Carpe Diem", del cual dice no saber elegir el verso que le gusta más.  No me extraña.



 


domingo, 5 de enero de 2020

New Year's Resolutions

20 propósitos (realistas) para comenzar 2020 (Pilar Bravo)


Todos los años lo mismo. Empieza el año y prometemos que esta vez va en serio. Pero cambiar cuesta, mucho, mazo, mogollón (la cantidad se mide por generaciones). Cambiar o, más bien, mantener lo esencial y mejorar: eliminar lo que nos hace daño, abrazar lo que nos alimenta.

Los primeros días de enero es imposible hacer dieta, dejar de beber e ir al gimnasio, pero hay una serie de propósitos que nos sobrevuelan y nos reclaman, suplicando ser activados y con miedo a nuestro kamikaze interno, ese pesimista intensito y aguafiestas que siempre sentencia: "Tú de aquí no te mueves, guapa". Pero quizá sí me mueva, querido subconsciente. Quizá este año tan sonoro y tan redondo, tan 20 y luego otros 20, quizá este año podamos desobedecerte y crecer...

Yo, por si acaso, voy a hacer mi lista en el móvil, para poder consultarla en cualquier momento (y/o para perderla, que es lo que suelo hacer con las cosas importantes). Ahí va:

1. Whatsappear menos (y mejor). No escribir mensajes en el coche. No esperar los que no llegan. "La vida es lo que pasa mientras chequeas tus redes sociales", que diría John Lennon. Y la vida es siempre mejor que los mensajes.

2. Levantar la cabeza. Dicen los médicos que el ser humano está cambiando su columna porque se ha empeñado en caminar cabizbajo, uncido a ese yugo molón que llamamos teléfono y es droga. Levantar la cabeza es mirar a los demás a la cara y el mundo de frente. Es ver, ser activo y no pasivo. Levantar la cabeza es dignidad y poder.

3. Tocar. Que es la derivada: dejar de querer por mensaje, audio o Instagram; querer de verdad. Querer queriendo: cuidando, escuchando, tocando.

4. Relativizar. No tener opiniones contundentes sobre nadie, sobre nada. Practicar la ligereza sin llegar a la liquidez porque, a la vez, en estos tiempos de gentes sin principios, hay que ser más sólido y tener código. Cada uno el suyo, pero claro y con lealtad.

5. Exigir que haya match. Si es con tu pareja, perfecto. Si no, resetear y buscar otro match sin vergüenza, con todos los requisitos (laico o practicante, foodie o vigoréxico, con hijos o con perros), porque la vida es muy corta para emparejarse a medio gas.

6. Saber irse. De una fiesta, de una relación, de una charla. Hasta de una serie porque, por mucho que se hable de ella, son muchas horas invertidas en una frase: "Yo también la estoy viendo".

7. Entregarse. A la pereza, a la lectura, a la reflexión, a la nada, a los demás y, sobre todo, al silencio. A esas actividades tan del siglo XX cuya ausencia incrementa la estupidez en el siglo XXI.

8. Ser (más) amable. "Ser inteligente es fácil, Jeff; lo difícil es ser amable". Eso le dijo a Bezos su abuelo. Eso tendríamos que decirnos más. Tener razón es estupendo, pero es mejor tener paz y dar felicidad.

9. Aprender a aprender, seguir aprendiendo. Así, de frente. Diciendo "no lo sé" sin pudor, buscando a quien sabe, pidiendo ayuda, escuchando, leyendo...

10. Gestionar el miedo. A la pérdida, al sufrimiento, a la felicidad, al qué dirán. Existirá siempre, claro, pero que no nos paralice. Aceptar la incomodidad. Y no aceptar la frase: "Sal de tu zona de confort" ni ninguna otra frase hecha. Dejarse hueco para crecer, para sorprenderse, para probar.

11. Dejar el yo en casa. Cada vez más, las reuniones y las cenas son turnos de "yo". "Yo estuve/hice/dije...". Cada uno cuenta su anécdota, conjugando la primera persona del singular; y los demás esperan a que les toque hablar. Hay que llevar la conversación a lo colectivo: el cielo, la educación, el humor...

12. Boxear. Atacar la contaminación, el egoísmo, la enfermedad. Pelearse contra el mundo cuando nos ataca, contra lo que duele, sin hacer daño a nadie. Dejándonos llevar por esa rabia que puede ser energía curativa.

13. Crear. Libros, encuentros o chispas. Crear vida y luz.

14. Dar las gracias, decir te quiero. En caso de duda, dar. En caso de duda, decir algo amable.

15. Recuperar la capacidad de concentración. Probar a hacer algo sin que nos interrumpa un mensaje o nuestra propia impaciencia.

16. Reciclar más y mejor. El cambio climático no son los otros, sino todos. Siempre se puede hacer más: dejar el plástico, ir al punto limpio...

17. No votar (o votar mejor). Decirles que se entiendan, que no queremos volver a las urnas sino confiar en políticos trabajadores, honrados y eficaces.

18. Pasear. Meditar en movimiento, con o sin bici, con o sin perro. A ser posible, de la mano de alguien bueno. Con la cabeza alta, abrazando árboles, acariciando hojas, buscando nubes.

19. Sonreír. A quien quieres y a quien te gusta poco o nada.

20. Y reír. Llorar de risa. Por una tontería, porque sí.

viernes, 3 de enero de 2020

Lo que el tiempo hace con nosotros...

Los principios/finales de año invitan a la reflexión sobre el tiempo y nuestra incómoda y nunca resuelta (mala) relación con su paso. Las reflexiones de Laura Ferrero en su IG a partir de la cita de Gombrovicz no requieren más comentario:

«Los años se me escurren así, como en esta anotación del diario de Witold Gombrowicz.

Lunes
yo,

Martes
yo,

Miércoles
yo,

Jueves,
yo.

Cambiemos los días de la semana por años y podría hasta proponer un título: tantas veces yo.
Se pasan los años así, frente a una copa de vino blanco preguntándose uno siempre por las mismas cosas. »

♣ ♣ ♣ ♣ ♣

Y el dandy de Javier Aznar también se apunta al momento reflexivo en su "LO QUE ME HA ENSEÑADO 2019" para Vanity Fair (where else???, que diría George Clooney si esto fuera un anuncio de Nesspresso):


«No te enfades tanto.
Provocar es fácil; caer en la provocación, más.
Valora el silencio.
Sigue escribiendo a mano: listas, historias, artículos, notas. 
“Aprende a estar en el momento” (Robert De Niro). 
No temas al síndrome del impostor: no hay una “brigada antifraude” buscándote-
No olvides que nadie te debe nada.
Mantente siempre curioso y enseñable.
Las personas que mejor hablan suelen ser las que mejor escuchan. 
“Disfruta de cada sándwich” (Warren Zevon). 
No te enfades por aquello que no puedas controlar, como lo que votan los demás.
Compárate siempre con la anterior versión de ti mismo. 
Sé tan bueno que no te puedan ignorar. »

♠ ♠ ♠ ♠ ♠

En estos primeros días del año me estoy empeñando (se me pasará?) en ir terminando todo lo que dejé a medias en 2019: libros pendientes ("America" de Manuel Vilas, ...), la magna (en varios sentidos) última (definitiva?) peli de Scorsesse "The Irishman", que más que sobre la mafia (que también, como no podía ser menos con Scorsesse) va sobre ... ¡lo que el tiempo hace con nosotros!!, incluidos los malos, malísimos, mafiosos italo-americanos: impresionantes actuaciones de De Niro, Joe Pesci y Al Pacino, impresionantes secuencias, planos-secuencias, iluminación, ambientación; igual no hacían falta 3 horas y media para contar la historia pero se disfruta tanto cada plano que son los mejores 210 minutos de cine que vas a ver en mucho tiempo. 


El tiempo, al final siempre es eso...

miércoles, 1 de enero de 2020

Dedicatoria



"A mi hija Celia, por dejarme su lapiz y el ánimo afilados.
A Stewart S. Adams, por el Espidifén.
Y a María Dolores Pradera, porque me da la gana."

Miguel Ángel Herranz, Lírica de lo cotidiano

Un buen dia....

Primer canción del día, del año, de la década. Suena en el homenaje que Marta Echevarría le hace en Hoy empieza todo (otro augurio?) a discos publicados hace exactamente 20 años en este 2020 que hoy empieza: la fascinacion de los números redondos. Ojalá sean tan buen año y tan buena década como el buen día de Los Planetas.