jueves, 14 de agosto de 2014

Dedicatoria

«Para Antonio y Pachi,
malaprendiendo siempre a añorarlos.»

León Molina, Señales en los puentes






No llorará tu padre en la bocana

Ahora que eres pequeño y sonríes
fundo por contra mi esperanza
en que la vida te sea leve

Te deseo inteligencia, belleza y vigor
Quisiera verte un día disfrutando
de buenos manjares, delicadas amantes
amigos ciertos, momentos de belleza

Te deseo una vida anchurosa
y libre como el océano
y que tu padre no sea un escollo importante
en el curso de tus navegaciones
     Veo ya difícil mi viejo proyecto de mudarme
     a un lugar cercano al mar
Busca pues tu puerto y zarpa dél
que en sus aguas sucias no hay ventura
Lánzate al anchuroso espacio y gústalo
que no hay cielo que condene
el uso de su grandura

Apuesta por el rumbo arriesga la singladura
y busca la paz en la tormenta si es preciso
Y al cabo
cuando en dulces ensenadas
la calma nave recales
con cartas a tu padre manda a los emisarios
hasta la olvidada provincia del interior
donde un hombre tranquilo fuma y observa
la bóveda refulgente
las mismas estrellas
que a tí te guían